Conspiranoia
Hoy dormí con la radio encendida. Entredormido, escuché lo que parecía un poema gaucho. Hablaba con pena y dolor, por un hijo que se iba a la ciudad y pensaba enviar a su “tata” a un asilo. Su padre (quien hablaba) le hablaba con tristeza y con enojo. “Si me tengo que ir a la ciudad, aunque no quiera, por el bien del tata te juro por Dios que lo hago”. Palabras mas, palabras menos.
Esta radio de Azul luego pasó un tema en la misma línea, pero cantado, sobre una persona que le enviaba un regalo a un paisano quien además le contaba que en el gran país del norte todo era mejor. El paisano, resistente, decía que daba todo por su celeste y blanca, y que a pesar de los gobiernos él quería mucho a su patria (no país, no nación: patria).
Luego de esto y en estado alfa (supongo) se me empezó a llenar la cabeza con una idea: “Estan guiando el pensamiento de la gente con la música.”
Esa idea cobró fuerza y una sensación bastante extraña me envolvió. La sensación de haber encontrado patrones de control. La sensación de que creemos elegir independientemente. La sensación de estar bajo la mirada de algo (llámese alguien, grupo de personas o incluso algo mas).
Siguiendo esas emociones y sensaciones que se cuelan desde los sueños hacia el consciente, me quedé pensando. Automáticamente se me vino a la mente wikileaks y después me acordé de algo que vi sobre su uso como chivo expiatorio, culpándolo de un colapso económico masivo y justificando así el endurecimiento de las leyes respecto a los medios digitales; algo así como una ley marcial digital.
Twitter, Facebook… las redes sociales mas extendidas y usadas, con casi 600 millones de usuarios y contando. Un 10% de la población mundial actual, población que es activa económicamente hablando y participa en la sociedad. Las “demás” personas no aportan algo significativo al sistema asi que estan excluídas. Una suerte de marginación digital del siglo XXI.

Es curioso como en la imagen de arriba se puede ver el mapa del mundo dibujado solo por las conexiones entre usuarios. También es curioso que no hay límites definidos y que si comparan con la imagen de la Tierra de noche la van a encontrar, lógicamente, similar. Incluso se pueden ver los patrones de migración entre continentes…
Y nos llegan noticias de una orden judicial a Twitter para silenciosamente liberar datos sobre usuarios relacionados con Wikileaks. Twitter respondió que no va a liberar esos datos en silencio, dejando nuestras conciencias tranquilas pero abriendo la posibilidad de que ya haya pasado innumerables veces en otras redes cuyos dirigentes sean un poco mas “defensores de la democracia”. Vamos… llevan años derrocando gobiernos en latinoamérica, generando leyes en países desarrollados y en desarrollo, metiendo mano impunemente en cuanto sistema se les ocurre… ¡¿Y nos quieren hacer creer que necesitan una orden judicial para obtener los datos guardados en un servidor?!
De ahí a la música como control de masas. Discográficas haciendo lobby para tener el control del mercado, artistas defendiendo a las discográficas (sabiendo que ganan poco con ellas), leyes de copyright, gobiernos presionados…
Y mi cabeza no para de atar cabos. Un grafo gigante con nodos que vengo juntando desde que tengo uso de razón y aristas que voy descubriendo con cada párrafo que leo.
Es inevitable que llegado cierto punto, cierta masa crítica de información, el cerebro comience a detectar ciertos patrones. Está hecho para eso, no? Así como encontramos patrones en la naturaleza, hay patrones en la sociedad (gracias @_andresh por esa frase).
Conclusión: No hay. No me atrevo a hacer ninguna. Creo que apenas he rasguñado la superficie de algo que todavía no soy capaz de entender. Una red de manipulación tan extendida que llega hasta su vecina, doña Rosa. No sé cuál es la finalidad. Pero tengo la sensación que está mas allá del consumo y no tiene nada que ver con lo divino, sea la polaridad que fuere.
O quizás, solo estoy conspiranoico. O eso es lo que me quieren hacer creer.
“Que yo sea paranoico no quiere decir que no me estén siguiendo.” -No me paranoiqueen. Bersuit Bergarabat